Kalipedia
Saltar directamente a:


Edición

Cambiar





Herramientas de visualización e impresión:

La crisis del fujimorismo y la transición

-Pese a la estabilidad económica y al notable avance en la lucha contra el terrorismo, la corrupción en que se halló envuelto el gobierno de Fujimori alcanzó niveles alarmantes. Cuando la corrupción se hizo pública, la caída de su gobierno fue inmediata.

Vota:
3 estrellas
  • 1 votos
  • 2 votos
  • 3 votos
  • 4 votos
  • 5 votos

Resultado:
3 estrellas
  • 1 votos
  • 2 votos
  • 3 votos
  • 4 votos
  • 5 votos

Guárdame Amplíame Compárteme: Facebook Google Ver más

Las reelecciones

Como la nueva Constitución de 1993 permitía la reelección presidencial por una sola vez, Fujimori se presentó como candidato en las elecciones de 1995. Los partidos de oposición no tuvieron la posibilidad de recomponer sus cuadros ni sacudirse del desprestigio pasado. En consecuencia, varios sectores políticos se congregaron en torno al brillante diplomático Javier Pérez de Cuéllar, quien, a la cabeza del Frente Político Unión por el Perú, opuso su candidatura a la de Fujimori. Los aparentes logros del gobierno pudieron más que su cada vez más visible tendencia autoritaria y Fujimori se impuso sobre Pérez de Cuéllar con el 64,43% de los votos.

Sin embargo, en el 2000, Fujimori volvió a presentarse como candidato presidencial. Para ello se amparó en la ley de «Interpretación Auténtica de la Constitución» dada por el Congreso. Frente a los cuestionamientos, sus partidarios sostenían que su victoria electoral en 1995, al ser la primera en el marco de la Constitución de 1993, no podía considerarse una reelección; en consecuencia, Fujimori sí podía presentarse nuevamente como candidato en el 2000. Lo más grave fue la destitución de aquellos magistrados del Tribunal Constitucional que se pronunciaron en contra de la aplicabilidad de esa ley de «Interpretación Auténtica». Las protestas de la población y de los políticos de la oposición no se hicieron esperar, y el rechazo al régimen fujimorista alcanzó niveles no vistos con anterioridad.

Pese a todo, se presentaron otros candidatos, entre ellos Alejandro Toledo. En unas elecciones plagadas de irregularidades y seriamente cuestionadas por los observadores internacionales, Fujimori logró imponerse en una segunda vuelta. El candidato Toledo y todos los sectores políticos y ciudadanos opuestos a esta tercera y fraudulenta elección expresaron su rechazo en una marcha nacional denominada «Marcha de los Cuatro Suyos».


Participa